Mi problema y Mi pecado

12.06.2014 17:27
Me lo dicen amigos y enemigos:
que tú eres mi único problema
desde que no estás conmigo.
Y se me rompen todos los esquemas,
mi pobre corazón se fue contigo.
 
Las noches no son ya como eran antes
ni son iguales los bares y las copas.
Sueño contigo y, vaya por delante,
que te imagino con risas y sin ropa,
Tú sabes que eso aún es lo importante.
 
Jamás se dice adiós mientras que uno
sienta en las manos el calor del otro
o ese fuego de un beso inoportuno.
Y, además, mi amor, entre nosotros
siempre puede haber hambre sin ayuno.
 
Cuando me echo a la calle, vida mía,
se para el relój y los calendarios,
las estaciones de bus están vacías,
tu nombre ya no está en el diccionario
y antes de la muerte ya no hay vida.
 
Por eso, ya lo ves, en mi pecado
quién sabe si hay perdón o solo eso:
el recuerdo de un auto abandonado,
la tristeza y el tedio de los presos,
una cena sin vino ni invitados.
 
Te espero cada noche a mi regreso
a la cama vacía. Alguna vez incluso
después de haber gastado cien mil besos,
dos millones de abrazos, yo me acuso
de descubrir tu carne en otros huesos. 
 
Si tú eres mi problema y mi pecado,
quiero escapar contigo hasta el infierno,
pagar mis penitencias a tu lado.
Sin sentencia, mi vida, me condeno
a la cárcel eterna de tus brazos.